Vecina denuncia a una cervecería a metros del Parque San Martín: "vivo presa en mi propia casa”

La problemática afecta a adultos mayores y bebés que viven en la zona

Por ElEditor Platense
28 de diciembre de 2024 - 12:00

En las últimas horas, vecinos del casco urbano se comunicaron con este medio para denunciar a un reconocido local gastronómico por provocar ruidos molestos durante toda la noche en la avenida 53 entre 22 y 23.

En declaraciones que hizo una vecina a este medio, Mirian Mantini, contó: “Vivo al lado de la cervecería que se llama Santino, ubicada en 53 entre 22 y 23 N 1388 está habilitado como Restaurant con servicio de mesa. Lo cierto que es una cervecería que abrió hace año y medio. Desde que abrió yo vivo encerrada en mi casa, porque invade con el olor a frito, a paty, y todos los ruidos que un local puede tener. Vivo presa en mi domicilio. Prenden por braceros, entonces también es el olor a humo. No puedo dejar ropa colgada, entre otras cosas”.

En tanto, también detalló: “Es un local a cielo abierto, donde no hay reparo acústico de ningún tipo. Lleva shows en vivo, alquila el lugar para eventos y todo repercute en la tranquilidad del barrio. En mi casa la tengo pegada. La cocina del lugar, da al lavadero y el patio a mi habitación. Los empleados a las carcajadas hasta cualquier hora de la madrugada y yo me levanto a las 4.45 para ir a trabajar”.

En cuanto a su profesión y vida diario también resaltó: “Soy docente y entro a las 7 de la mañana hasta las 16.15horas. No exagero, ni miento en nada, todo es comprobable. Tengo denuncias, cartas presentadas en la municipalidad en diferentes oficinas pero me dicen que está bien habilitado por la ley 14050, el director de habilitaciones”.

Por otro lado, sobre los costos que le llevó realizar las actuaciones jurídicas también explicó: “Lo cierto es que porque me moví como loca, teniendo que pedir días en el trabajo que han ido a descuento, logré que los show ya no estén más, por el momento, pero la semana pasada hubo un casamiento. Hay videos que les pasé, que es lo que yo escucho de mí habitación con ventana cerrada, cortina y persiana, con la cama a dos metros de la ventana. Aún sin música se hace imposible descansar por los ruidos, carcajadas, aplausos de los empleados y personas que concurren al lugar”.

Por último, remató: “En muchas ocasiones me he ido a trabajar sin dormir, a media noche pedir asilo porque no podía descansar, con qué derecho. Vivo allí hace 40 años y jamás jamás he tenido un problema con nadie. Soy invisible para ley, para los funcionarios que deberían dar respuestas y ejecutar acciones. Tuve que iniciar acciones legales, pagando de mí bolsillo las cartas documentos y el asesoramiento”, finalizó a este medio.

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